23 de julio de 2026
Un pre-boda en el Palmaroga (donde la lluvia no arruina nada)
Un edificio de 1901 en el casco histórico de Asunción. Qué estilo de sesión da, y por qué es el único lugar que no depende del clima.

Hay una pregunta que aparece en todos los pre-boda: ¿y si llueve?. En el Palmaroga esa pregunta no existe.
Un edificio de 1901
El Palmaroga está sobre la calle Palma, entre Montevideo y Ayolas, en pleno casco histórico de Asunción. El edificio es de 1901 y, antes de ser hotel, fue sede del Superior Tribunal de Justicia y del Palacio Municipal. Lo restauraron conservando la fachada y los pisos originales, y hoy funciona como hotel.
Toda esa historia importa por una razón muy concreta para nosotros: los techos son altísimos, los arcos son enormes, las molduras están intactas y los pisos son de mosaico original.
Es una escenografía que no se construye. O la tenés, o no la tenés.
La luz no depende del cielo
Esta es la diferencia real con los otros lugares que recomendamos.
Un pre-boda al aire libre vive de la última hora de sol: si ese día está nublado, si llueve, o si llegan tarde, se perdió. En el Palmaroga la luz entra por ventanales de tres metros y rebota en las paredes blancas. Es luz suave, pareja y disponible a cualquier hora.
Eso les da dos cosas que ningún parque les puede dar: pueden elegir el horario que les quede cómodo, y la lluvia deja de ser un problema. Si el día amanece feo, la sesión se hace igual.
Blanco sobre blanco
El edificio es blanco casi entero: paredes, arcos, columnas, balaustradas. Eso define qué ropa funciona mejor acá, y es más simple de lo que parece: tonos claros y neutros. Blanco, crudo, arena, beige. La pareja se integra al lugar en vez de pelearse con él.
Es exactamente lo que contamos en qué ponerse en el pre-boda, pero acá se nota más que en cualquier otro lado.
Y hay un extra: tanto blanco hace que el blanco y negro funcione increíble. Los arcos, las sombras de los pasillos y las molduras se vuelven pura geometría.
Tres lugares distintos en un mismo edificio
Sin salir del hotel, la sesión cambia tres veces de clima:
- Las galerías de arcos. Lo más impresionante. Acá hacemos los planos abiertos, con ustedes chiquitos y el edificio alrededor: se entiende dónde están.
- El lobby. Luz cálida, lámparas, espejos y sillones. Es el momento más íntimo y relajado, y el que menos parece "sesión de fotos".
- Los pasillos. Oscuros, largos, con piso de mosaico. Es donde salen las fotos más cinematográficas, casi siempre en blanco y negro.
Y si quieren un cuarto ambiente, está afuera: el casco histórico, con sus fachadas coloniales, arranca en la puerta.
Lo que conviene saber antes
Es un hotel en funcionamiento, no un salón de eventos. Eso implica algunas cosas:
- Hay que pedir permiso y coordinar. No se puede llegar y hacer fotos.
- Conviene un horario tranquilo. Con menos gente circulando, las galerías quedan libres.
- No hace falta hospedarse, pero sí acordar las condiciones antes.
De todo esto nos ocupamos nosotros. Ustedes eligen el lugar y nosotros conseguimos el permiso, el horario y el costo actualizado.
La sesión completa
El pre-boda de Bianca y Samuel lo hicimos justo acá. Ahí están las fotos: las galerías, el lobby, los pasillos y la calle. Sirve mejor que cualquier descripción para decidir si es el lugar de ustedes.